Razones del hundimiento de los coches diésel

Viernes, 04 de Mayo del 2018

hundimiento diesel

El hundimiento de los diésel es una realidad. Aunque desde hace algún tiempo este descenso era palpable, puesto que dejaron de ser la opción mayoritaria de los compradores españoles, que sigue dejándonos mínimos históricos. Lo cierto, es que el año pasado se incrementó este descenso al hundirse drásticamente las ventas de coches diésel en España. 

Un declive paulatino desde 2012, cuando alcanzó una proporción récord de siete vehículos a gasoil por cada 10 matriculados en total, acelerándose ese bajón en 2018. 

Y es que en Marzo, de cada tres turismos que se matricularon, apenas uno era diésel, cayendo hasta una cuota del 35,9%.

Sin embargo y de manera inversa, los coches de gasolina ha recuperado presencia en el mercado, desde el 29% de 2007 hasta el actual 56,4% en que cerró febrero.

Pero, ¿A qué se debe este hundimiento?

 1- Nivel de eficiencia logrado por los nuevos motores de gasolina

La mayor eficiencia de los motores gasolina y su menor coste frente al diésel hacen que cada vez se decanten más conductores por esta tecnología.

Debido a que el nivel eficiencia logrado por los nuevos motores de gasolina es un factor muy a tener en cuenta en la actualidad a la hora de comprar, un hecho que no sucedía desde hace años, esta circunstancia, unida al menor coste para automóviles propulsados con gasolina que con gasoil se tiene muy en cuenta en la decisión de compra, sobre todo cuando no se alcanza un número de kilómetros determinado al año.

2- Los reguladores, contra el diésel

Por otro lado, tanto fabricantes como autoridades cada vez son más contrarios al diésel. Sobre todo desde que se tiene la certeza de que las emisiones de los vehículos movidos a gasoil son más perjudiciales para el medio ambiente que los de gasolina. Por ello, muchas ciudades están optando por poner trabas a estos vehículos e incluso prohibirlos a medio plazo.

Las recomendaciones de abandonar esta tecnología llegan desde el más alto nivel político europeo. La comisaria de Industria, Elzbieta Bienkowska, advertía el pasado mes de noviembre a los fabricantes de que el diésel es del pasado y quien no se adapte desaparecerá.

3- La fiscalidad, en el foco

Este hundimiento de la venta de diésel llega en un momento en que la fiscalidad sobre los carburantes está de plena actualidad en diferentes países.

En España, el diésel es el hidrocarburo menos gravado. Por ello, el precio del litro de diésel está siempre por debajo de la gasolina 95 y 98. Esta situación se ha perpetuado en el tiempo, sobre todo por el impacto en el transporte pesado movido por diésel y en el que una subida del coste del carburante tiene repercusión sobre el resto de la economía.

Sin embargo, el debate sobre la fiscalidad de los hidrocarburos está de plena actualidad por su impacto en el medio ambiente, ya que el transporte es el causante del 25% de las emisiones totales, y desde diferentes instituciones supranacionales como el FMI o la OCDE se pretende que se le imputen costes de emisiones contaminantes que ya cargan sobre la generación eléctrica y otros sectores. 

Fuera de España, el coste de emisiones del transporte ya se está imputando en el precio del carburante.

¿Hay solución?

Que se pueda frenar la caída de los diésel no parece tarea sencilla. Nos encontramos con que prácticamente cualquier coche moderno cuenta con alternativas de gasolina eficientes y de prestaciones más que decentes. Pero, sobre todo, cada vez más conductores están preocupados por el futuro que le espera a sus diésel en las grandes ciudades españolas. 

El problema de la contaminación y la amenaza de restricciones y prohibiciones es un incentivo negativo lo suficientemente potente cuando estás pensando en hacer una de las compras, por cuantía, más importantes de una familia.

 

Volver