El Gas Natural Comprimido GNC (o también nombrado Gas Natural Vehicular GNV) es una de las alternativas más ecológicas del sector automovilístico frente al experimentado Gas Licuado de Petróleo GLP o Autogas.

Las diferencias entre ambos combustibles son varias:

GNC:

  • Compuesto por 80-99% Metano
  • Presión hasta 200 bares
  • Mejor rendimiento por KM
  • Pérdida notoria de potencia debido al peso adicional del sistema GNV.
  • Red inferior a las 70 estaciones de servicio GNV por su alto coste de instalación.

GLP:

  • Compuesto por 30% propano y 70% butano
  • Presión hasta 7,5 bares
  • Consumo hasta 15% adicional a gasolina
  • Red provista con más de 600 estaciones de servicio Autogas.

GNV: Gas Natural Vehicular

También conocido como Gas Natural Comprimido, se ha asociado siempre hacia el consumo doméstico, pero también se almacena a una presión entre 200-250 bares como una alternativa ecológica y combustible en vehículos, produciendo menos CO2 que otro tipo de carburantes.
Para que un vehículo propulsado de GNV tenga una autonomía suficiente en cualquier vehículo, requiere de varios depósitos, ya que se contabilizan por kilogramos de gas natural, por lo que su volumen es mayor. Es decir, un kilogramo tiene un volumen de aproximadamente 6,2 litros. Esto influye en la capacidad de los depósitos que debe ser de mayor volumen (80 litros aproximadamente), para tener una autonomía equivalente a unos 300 kilómetros.

Ventajas:

  • Dependiendo del país puede tener incentivos fiscales y otro tipo de subvenciones.
  • Las emisiones contaminantes son considerablemente inferiores a las de la gasolina y el gasoil.
  • No emiten partículas contaminantes.

Desventajas:

  • Merma de potencia sobre el motor en comparación con el uso de la gasolina.
  • Los depósitos de alta presión implican el control y revisión cada cierto tiempo.
  • El volumen adicional del depósito llega a suponer una pérdida en el habitáculo del maletero, reduciendo el fondo de este.
  • La red de estaciones de repostaje en según qué países todavía es muy limitada. En España no alcanza las 70 estaciones en todo el territorio.

Cualquier depósito de GNV dispone de una compresión de hasta 250 bares supone un determinado depósito que tenga la capacidad de aguantar estas altas presiones, por lo que el grosor y peso del depósito será mayor, lo que influye en una pérdida de potencia por este peso adicional.
El GNV en España lleva desarrollándose hace algún tiempo, pero con un número bastante reducido de estaciones de servicio, lo cual supone un inconveniente para los desplazamientos de largo radio. En la actualidad, existen no más de 70 estaciones de gas vehicular o denominadas ‘gasolineras’, lo que supone un inconveniente en todo el territorio nacional.

GLP: Gas Licuado de Petróleo / Autogas

Los sistemas de GLP o Autogas son la alternativa con mayor proyección a nivel mundial desde hace más de 40 años, con más de 25 millones de vehículos registrados, de los cuales el 60% del parque automovilístico corresponde al europeo (15 millones).
En España, que lleva utilizándose desde la década de los 70’ con el gremio del Taxi, hay un registro con más de 70.000 vehículos censados, ya sean adaptados o bien comprados directamente a la marca. Con motivo de la sostenibilidad del ecosistema y para intentar reducir los gases contaminantes, se ha implantado un sistema regulado en base de distintivos medioambientales para distinguir que tipo de vehículos contaminan en mayor medida.
Para quien no conozca los sistemas GLP o Autogas, se compone de un 30% propano y 70% butano, con una presión no más de 7,5 bares supone de un kit con poco peso, y lo cual influye en una pérdida mínima de potencia, prácticamente inapreciable en cualquier vehículo.

VENTAJAS

  • Reducción gases contaminantes. Sus bajas emisiones de NOx y partículas, el Autogas mejora los niveles de la calidad del aire, en especial en zonas urbanas, donde la contaminación atmosférica supone un grave riesgo para la salud y empeorando la calidad de vida de las urbes.
  • Durabilidad del motor. El sistema de Autogas GLP emplea los cilindros y segmentos del motor con un menor desgaste, ya que permite que se distribuya en los cilindros una mezcla homogénea y controlada de gas y aire, que hace que la combustión sea mucho más limpia.
  • Seguridad. El uso del Autogas GLP está sometido a fuertes reglamentaciones y homologaciones europeas, que regulan tanto los elementos instalados como las propias instalaciones de los talleres en los que se efectúa la adaptación. Además, todos nuestros sistemas disponen de homologación a través de Industria y la ITV por cada una de las adaptaciones realizadas.
  • Impuesto de circulación. Todos los coches que cuentan con normativa de emisiones EURO 4 o posterior, pueden obtener por parte su ayuntamiento una rebaja en el impuesto de vehículos de tracción mecánica IVTM durante un tiempo determinado; suele alcanzar el 75% de descuento.
  • Reducción coste estacionamiento. Al disponer de la etiqueta ECO, en vehículos con normativa de emisiones EURO 4 o superior, estos vehículos cuentan también con un descuento del 50% en las tarifas del Servicio de Estacionamiento Regulado.
  • Mayor autonomía. Al disponer del depósito original de gasolina, y aprovechar el espacio de la rueda de repuesto en la mayoría de los vehículos para el sistema de Autogas GLP, llegamos a duplicar la autonomía que un vehículo convencional.