verdades y mitos sobre el GLP

Verdades y mitos sobre el GLP: lo que necesitas saber

El Gas Licuado del Petróleo (GLP), también conocido como Autogas, sigue generando muchas dudas. Muchos conductores se plantean transformar su coche para ahorrar combustible, conseguir la etiqueta ECO o seguir circulando por zonas con restricciones. Pero antes de dar el paso aparecen preguntas muy habituales.

¿El gas reseca el motor? ¿Es seguro llevar un depósito de gas? ¿El coche pierde potencia? ¿Se puede entrar en parkings? ¿Realmente compensa instalar GLP?

Son dudas normales. Hablamos de modificar un coche que usas a diario y que quieres conservar durante más tiempo. Por eso, conviene separar los mitos de la realidad.

En este artículo resolvemos las dudas más frecuentes sobre el GLP de forma clara y sin tecnicismos innecesarios.

¿Por qué existen tantos mitos sobre el GLP?

Muchos mitos sobre el GLP nacen del desconocimiento. En España, el Autogas no siempre ha tenido tanta visibilidad como otros combustibles alternativos. Por eso, muchas personas han oído hablar del GLP, pero no saben bien cómo funciona ni qué ventajas puede ofrecer.

También influye que cada coche es diferente. No todos los vehículos se pueden transformar, no todos los conductores hacen los mismos kilómetros y no todas las instalaciones tienen la misma calidad.

El GLP no es una solución universal. Pero sí puede ser una alternativa muy interesante para quienes quieren seguir usando su coche, reducir el gasto en combustible y moverse con menos limitaciones.

Verdades y mitos sobre el GLP

Mito 1: “El gas reseca el motor”

Verdad: Esta es una de las frases más repetidas sobre los coches GLP. El GLP es un gas y un gas no se puede aditivar para lubricar, pero eso no significa que las piezas de motor no vayan a estar lubricadas.

Nuestros equipos utilizan una microinyección de gasolina para lubricar, aparte, en los motores que necesitan un extra, instalamos un sistema de protección de válvulas. Este sistema utiliza un lubricante a modo de aditivo que ayuda a cuidar las válvulas y a evitar sobretemperaturas.

Además, el GLP tiene una ventaja importante: genera una combustión más limpia que la gasolina o el diésel. Al producir menos carbonilla, el motor no se satura tanto. puede ayudar Esto manteniene más limpio el sistema de escape, la EGR, el turbo e incluso el aceite.

Por eso, el problema no es el GLP. El problema sería transformar un coche sin estudiar antes el motor o sin aplicar las protecciones necesarias.

Mito 2: “El GLP daña el motor”

Verdad: Esta duda está muy relacionada con la anterior. Muchas personas buscan si el GLP daña el motor porque temen provocar averías o acortar la vida útil del coche.

La realidad es que una instalación GLP bien realizada no debería dañar el motor. Lo importante es que el sistema esté bien instalado, bien calibrado y adaptado al vehículo.

Antes de transformar un coche, es clave revisar su estado. Si el motor no está en buenas condiciones, la conversión puede no ser recomendable.

En resumen: el GLP no daña el motor si la instalación se hace de forma profesional y con los componentes adecuados sino se debe alargar la vida del vehículo.

Mito 3: “Con GLP mi coche va a correr menos”

Verdad: Aquí conviene ser claros. En algunos coches gasolina puede haber una pequeña pérdida de potencia, normalmente un 3 %. En un coche de 100 CV, estaríamos hablando de unos 3 CV.

¿Se nota en el día a día? En la mayoría de los casos, no. Lo que sí suelen notar muchos conductores es que el motor va más suave y hace menos ruido.

En vehículos diésel transformados con GLP, no se pierde potencia. De hecho, muchos clientes perciben una mejora en la respuesta del coche.

Mito 4: “Es peligroso llevar un depósito de gas en el coche”

Verdad: La palabra “gas” todavía genera respeto. Muchas personas imaginan escenas de película, pero la realidad de un sistema GLP homologado es muy diferente.

El depósito de GLP está fabricado en acero reforzado. Es mucho más resistente que el depósito de plástico donde normalmente llevas la gasolina.

Además, incorpora sistemas de seguridad. Uno de los más importantes es la multiválvula, que controla diferentes parámetros de seguridad del depósito, como la presión y el suministro de gas, para evitar cualquier problema durante el funcionamiento del sistema. Si detecta una variación anómala, actúa automáticamente para cortar el suministro.

Mito 5: “Con un coche GLP no puedo entrar en parkings”

Verdad: Este mito viene de hace muchos años. Hoy, un coche GLP correctamente homologado puede aparcar en parkings subterráneos en España igual que un coche de gasolina.

No deberías tener problemas legales por llevar un sistema GLP instalado y homologado.

Esto es importante para conductores urbanos que quieren transformar su coche para seguir moviéndose con más libertad por ciudad.

Mito 6: “El GLP no es seguro”

Verdad: Un vehículo GLP homologado cuenta con componentes preparados para trabajar con este combustible: depósito, válvulas, canalizaciones, centralita, inyectores y sistemas de corte.

A la hora de fabricar un sistema de GLP, se hace bajo rigurosas normativas y pruebas. En OMVL, todos los componentes que salen de fabrica, absolutamente todos, tienen una prueba de funcionamiento. Aparte, cuando se instala un sistema de GLP lo hace un profesional certificado para ello y posteriormente se pasa una ITV de reforma. Para terminar hay que tener en cuenta de que los sistemas de GLP conllevan un mantenimiento periódico.

El riesgo no está en el GLP, sino en una instalación mal hecha. Por eso es importante elegir un taller especializado, con experiencia y componentes homologados.

La pregunta no debería ser solo “¿es seguro el GLP?”, sino “¿quién va a instalar el GLP en mi coche?”.

Mito 7: “Instalar GLP es demasiado caro”

Verdad: Transformar un coche a GLP supone una inversión inicial. Instalar un kit de GLP parte desde unos 1.600€ y puede llegar hasta los 3.400€ , dependiendo de si el vehículo original es gasolina o diésel, del tipo de inyección, del número de cilindros, de la potencia y de las características técnicas de cada motor. Por eso es normal preguntarse si compensa.

La respuesta depende del tipo de vehículo, los kilómetros que haces al año, el precio del GLP y el uso real del coche.

El GLP tiene un precio por litro inferior al de la gasolina y diésel. Por eso, cuanto más uses el coche, antes podrás notar el ahorro.

No debe verse como un gasto. Desde el primer momento que instalas GLP, ahorras en combustible, aparte hay otra variable que es difícil de cuantificar y es el conseguir una etiqueta ECO y la revalorización del coche al instalarle el GLP.

Por eso, en una instalación homologada y realizada por profesionales, el depósito de GLP es uno de los componentes más seguros del vehículo.

Mito 8: “No hay suficientes gasolineras GLP”

Verdad: Hace años esta duda tenía más sentido. Hoy existen muchas más de 950 estaciones de servicio con GLP en España.

Antes de transformar tu coche, conviene revisar qué gasolineras GLP tienes cerca de casa, del trabajo o de tus rutas habituales.

Muchos conductores descubren que tienen un punto de repostaje más cerca de lo que pensaban.

Mito 9: “Un coche GLP no puede conseguir la etiqueta ECO”

Verdad: Uno de los grandes atractivos del GLP es la posibilidad de acceder a la etiqueta ECO en determinados vehículos.

Ahora bien, no todos los coches pueden obtenerla solo por instalar GLP. El vehículo debe cumplir unos requisitos técnicos y normativos.

  • Tienen que partir de una etiqueta C ya sean diesel o gasolina.
  • Gasolina a partir de 2006 o normativa euro4 o superior y diésel a partir de 2015 normativa euro 6 o superior.

Cuando la transformación es viable, el GLP puede ayudar a mejorar la clasificación ambiental y facilitar la circulación en zonas de bajas emisiones.

Mito 10: “El mantenimiento de un coche GLP es complicado”

Verdad: Un coche GLP necesita mantenimiento, como cualquier vehículo. La diferencia es que también hay que revisar el sistema Autogas.

Esto incluye filtros, calibración, funcionamiento del sistema y estado de los componentes.

No es complicado, pero sí debe hacerse correctamente. Un buen mantenimiento ayuda a evitar problemas y alargar la vida útil de la instalación.

Entonces, ¿merece la pena transformar un coche a GLP?

Depende de tu coche y de cómo lo usas. Sí, merecela pena transformar tu vehículo a GLP. El GLP merece la pena sobre todo, si haces muchos kilómetros, quieres ahorrar combustible, buscas etiqueta ECO o necesitas moverte por zonas con restricciones.

También puede ser interesante si quieres conservar tu coche actual y evitar comprar uno nuevo.

En cambio, si haces pocos kilómetros, no tienes gasolineras GLP cerca o tu coche no es compatible, quizá no sea la mejor opción.

Por eso, antes de decidir, lo más importante es revisar tu caso con un equipo especializado.

Transforma tu coche a GLP con seguridad

Si estás valorando transformar tu coche a GLP, no te quedes solo con los mitos. Infórmate, revisa si tu vehículo es compatible y consulta con profesionales.

En iRCONGAS analizamos cada caso para valorar la viabilidad de la transformación, explicar el proceso y resolver tus dudas antes de instalar el sistema.

La clave no es solo convertir el coche a GLP. La clave es hacerlo con seguridad, homologación y soporte profesional.

No cambies de coche. Cambia la forma de usarlo.